Voy a apagar la luz para pensar en ti
y así dejar volar a mi
imaginación.
Ahí donde todo lo puedo, donde no hay imposibles.
Que importa
vivir de ilusiones si así soy feliz.
Hasta que me olvides voy a intentarlo.
No habrá quien me
seque tus labios por dentro y por fuera.
No habrá quien desnude mi nombre una
tarde cualquiera.
Hasta que me olvides tanto que…
no exista mañana ni
después.
No, no.
Precisamente ahora que tú ya te has ido,
me han dicho que has
estado engañándome.
¿Por qué de pronto tienes tantos enemigos?
¿Por qué
tengo que andar disculpándote?